El ‘trekking’ andino más famoso ya no es tan aventurero como hace algunos años. Hoy, hay que reservar por lo menos con cuatro meses de anticipación. Tampoco se puede ir por cuenta propia: es obligatorio contratar una agencia de turismo habilitada, a un guía y eventualmente a un porteador.
A pesar de que se ha vuelto bastante masivo, sigue siendo un camino esencial para cualquier viajero: empieza en el poblado de Piscacucho, en el km 82 de la línea férrea Cusco-Quillabamba, y dura cinco días en total.
Luego de atravesar una impresionante variedad de altitudes, climas y vestigios arqueológicos, se corona con una imponente entrada a Machu Picchu a través del Inti Punku o Puerta del Sol. La versión corta del camino empieza en el km 104, en Cachabamba, y lleva sólo dos días pero cuesta casi lo mismo. Tras varios accidentes en temporadas anteriores, desde hace unos años se resolvió cerrar el Camino del Inca durante febrero. Quinientas personas por día pueden hacer el Camino del Inca.
